Hoy, al igual que el año pasado, me levanté temprano para ver el desfile de las Glorias Navales en el cual mi hermano desfilaría. Baterías cargadas, mochila armada, etc. ya tenía todo listo para partir a Valparaíso.
Llegué a la Escuela Naval en Playa Ancha, vi salir a los cadetes en los buses y bajé hacia la calle Cochrane para poder ver a mi hermano antes del desfile. Tomamos las fotografías de rigor y cuando la escuela partió a tomar posiciones me dirigí hacia calle Blanco para esperar que pasaran tras rendir honores al monumento de Prat y al Presidente de Chile.
La espera fue larga pero finalmente vi desfilar a mi hermano, sólo una hermana que ama a su hermano puede imaginar el orgullo que sentí al verlo pasar, saber que mi hermano está dispuesto a dar la vida por el país es algo que me llena el alma. Terminaron de pasar los cadetes y decidimos, junto a mi padre, que era hora de volver a Playa Ancha.
Estaba esperando micro en el sector de la Aduana (el auto estaba en Playa Ancha) cuando mi padre recibió un llamado y la información fue “apedrearon a los cadetes y hay 2 heridos”. En ese momento me preocupe muchísimo por mi hermano, no sabía cómo estaba él, y por una cosa de mínima empatía, me preocupé por los 2 heridos también.
Subimos a la micro y en algunos minutos llegamos a la Escuela Naval. Los comentarios entre los apoderados aumentaban (algunos siguieron a los cadetes durante todo el desfile), escuché que eran muchos los encapuchados que tiraban piedras de gran tamaño, ladrillos y botellas rellenas con quién sabe qué. Vi un papá herido. Madres y padres nerviosos y preocupados.
Después de otra larga espera pude, finalmente, ver a mi hermano que gracias a Dios resultó sin lesiones físicas, pero sé que internamente quedó dañado.
Lo de hoy, 21 de Mayo de 2011, me dolió como hermana y como chilena. Como hermana porque vi la pena/rabia que sintió mi hermano al saber que se esfuerza día a día por formarse para defender a Chile, un país que tiene un grupo de jóvenes cobardes, que los atacaron con el rostro cubierto, algo de una cobardía y una bajeza incalculable. Y como Chilena, porque los encapuchados atacaron sin razón, gritaron a los cadetes cuanta estupidez se les ocurrió… y yo sigo preguntándome qué culpa tienen los cadetes si en el 73’ (que es el único “motivo” que se me ocurre por el cual podrían ser atacados) no estaban ni por nacer, además cual es la imagen de Chile que tendrán los cadetes extranjeros que vinieron para ser formados y volverán a sus países con el recuerdo de haber sido apedreados en un desfile.
Lo que pasó hoy me dio vergüenza y rabia. No me gusta pensar que existe un grupo, no tan menor, de personas que ataca sin motivo y sin dar la cara. Mis repudios para ustedes, MALDITOS ENCAPUCHADOS.
* Dejo constancia de que hablo de encapuchados y no de manifestantes, porque quien se manifiesta pacíficamente por sus ideales (sea cual sea) merece todo mi respeto.
* Si quieren pueden comentar más abajo o en mi twitter @antopasiniv
*Este artículo fue publicado originalmente el 21/Mayo/2011 en http://chileanlife.wordpress.com/ y lo republico aquí para tener un punto de inicio ya que comenzaré a publicar aquí.
